Velorios Mentales del Ayer

Los Poemas de Carlota
¿Hasta cuándo te recordaré

a cada paso que doy?

¿No crees que ya es tiempo del olvido?

Aléjate de mi mente. Muere.

No quiero asesinarte,

pero de locura estoy viviendo y muriendo.

Eres tan dulce recuerdo

que alegras hasta los velorios mentales

del ayer.

Espero asesinarte después del té;

allí estaremos los dos,

presentes como siempre.

Sin ti no vivo y sin ti me muero.

Llegaste a ser el pan de cada día.

¿Estás listo para morir? Pues

yo ya estoy listo para vivir.

No te lloraré en tu funeral;

creo que sólo risas podría regalarte.