Nevando en Barcelona

Los Relatos de Carlota

Está nevando en Barcelona. No sé cuánto tiempo hacía que no nevaba así; o quizás, cuánto tiempo hacía que yo no miraba nevar de esta forma. 

Me siento como este día: silenciosa, pero con ganas de escribir. Algo ha cambiado en mí. Algo ha vuelto a remover mis entrañas y me ha llevado a buscar este viejo blog. Quizás sea por ese silencio que solo la nieve es capaz de producir.

Estoy viviendo un proceso de una magnitud similar a los 8,8 grados Richter del terremoto que ha sacudido mi país hace apenas unos días. Ha sido tan grande la angustia que, sinceramente, creo que nunca antes había experimentado una sensación así.

Salí a caminar por la Rambla de Cataluña. Poco a poco, el ruido de los autos y de las tiendas se fue apagando a medida que los copos de nieve se hacían más grandes y constantes. Todo se va cubriendo con el manto del silencio y, por qué no decirlo, de la pureza. 

Solo se van marcando mis huellas en el camino. Por ahora son pasos sin destino, pero sé que pronto tendrán su norte. 

Estoy en ese momento en el que tengo que corregir el rumbo para no estrellarme.